Es indudable que en la mayoría de los sectores industriales la tecnología es uno de los pilares que apuntalan la competitividad, por ello, es esencial mantener una vigilancia activa y efectiva sobre los eventos presentes y futuros que determinan el desarrollo de esta. Sin embargo, adquirir, manejar y asimilar la información necesaria para realizar la vigilancia no es tarea fácil, puesto que gran parte de ella no se encuentra documentada, ni validada, es de carácter subjetivo, o incluso en algunos casos, es preciso generarla. Más allá de eso, lo más importante no es obtener la información, sino tratarla y utilizarla para respaldar la toma de decisiones de una organización, en otras palabras, hay que transformarla en información «accionable». Ante esta situación, es cuando las actividades de inteligencia tecnológica cobran su mayor relevancia.

La inteligencia, más que una actividad, es un proceso que incluye la identificación de las necesidades de información de los usuarios, la colección de información, su análisis y la obtención de conclusiones, que finalmente son transmitidas a los usuarios.

El proceso típico de inteligencia comprende básicamente cinco etapas:

  1. Identificación de las necesidades del cliente. En esta etapa, se trata de reconocer las necesidades del cliente, para ello se debe discutir con el usuario: ¿Cuál es el propósito del estudio?, ¿cuáles son los objetivos?, ¿Cuál será el alcance que se desea?, ¿para que se requiere dicha información?, etc.
  1. Planeación y dirección. En esta etapa, se establecen los lineamientos y el plan de trabajo a seguir en el estudio de inteligencia. Para lo cual se requieren tres conceptos fundamentales:
  • Entendimiento de las necesidades del usuario.
  • Establecimiento del plan de colección de información y análisis.
  • Interacción con el usuario, comunicando la posibilidad de obtener o no cierta información y afinando los detalles que surgen durante la marcha del estudio.
  1. Colección de la información. En esta etapa se obtiene la información, bajo métodos basados en principios legales y éticos.
  1. Análisis de la información. Esta es la etapa más importante del proceso, en ella reside el procesamiento analítico de la información que se ha recolectado y su conversión en inteligencia para responder a las necesidades del usuario. Para llevar a cabo el análisis es indispensable el empleo de las habilidades de los analistas, así como de herramientas (software, modelos y metodologías) que permitan procesar los datos obtenidos a fin de dar sentido a la información recolectada y alcanzar las conclusiones adecuadas. Debido a que la profesión de inteligencia prácticamente carece de un conjunto propio de herramientas analíticas para conducir la inteligencia, generalmente se recurre a la utilización de los métodos de otras disciplinas (Miller), empleándose con frecuencia métodos, modelos y técnicas de análisis desarrollados por consultores o personas del área de dirección estratégica de negocios, entre otras áreas más.

Esta etapa finaliza con la elaboración de un reporte que contiene las conclusiones obtenidas del estudio de inteligencia, el cual es presentado a los usuarios o clientes.

5. Transmisión del conocimiento generado. Fase en la que se da respuesta, a las interrogantes que dieron origen al estudio y se les dan recomendaciones a los usuarios para la toma de decisiones.

Es importante, que la presentación de los resultados se realice a tiempo, y que los resultados correspondan a las necesidades de los usuarios, sean enfocados no generales y tengan un alto nivel de veracidad.

Figura 1. Etapas básicas del proceso de inteligencia

No obstante, algunos profesionales consideran dos etapas más (Ashton), puesto que conciben el proceso de inteligencia como un ciclo que gira en torno a la búsqueda de mejores y más eficientes formas de realizar los estudios para obtener resultados eficaces.

6. Seguimiento de la aplicación de los resultados obtenidos: Etapa para evaluar el impacto del estudio y retroalimentar la planeación de próximos estudios.

7. Evaluación general del estudio de inteligencia: Etapa tendiente a detectar las fallas en el proceso de planeación, colección, análisis y difusión, y reestructurar las mismas a fin de obtener resultados más precisos en los próximos estudios.

Actualmente, la inteligencia en las organizaciones responde principalmente a cuatro funciones básicas (Herriing): a) proveer alertas oportunas (para prevenir sorpresas e identificar amenazas y oportunidades); b) respaldar los procesos de toma de decisiones estratégicas y operativas en las compañías; c) evaluar a los competidores y monitorear sus actividades, y; d) apoyar los procesos de planeación estratégica y los de formulación de estrategias.

Para cada una de estas funciones, hay un tipo diferente de análisis requerido para generar inteligencia sobre el mundo exterior a partir de las responsabilidades internas y de las necesidades de información de los directivos, y en general de las personas encargadas de la toma de decisiones. No obstante, estos cuatro tipos de análisis no deben ser confundidos con las diferentes técnicas que son necesarias para complementar los tipos específicos de análisis y la producción de inteligencia.

Conclusiones

La información se ha convertido en un elemento clave para el desarrollo de la sociedad y los negocios. De ahí, que la inteligencia tecnológica, como herramienta para respaldar las decisiones de una organización ha cobrado relevancia en los últimos años.

No obstante, la efectividad y utilidad de los estudios de inteligencia, está en función de la perfecta identificación de las necesidades y objetivos del usuario, puesto que será esto, lo que determinará el tipo de análisis a realizar y los resultados a obtener; así como de la capacidad de los analistas, puesto que la información por sí misma, no proporciona pautas claras, ni permite tomar decisiones; no obstante, las conclusiones y tendencias derivadas de un análisis objetivo, claro y meticuloso derivarán en una serie de conclusiones y suposiciones, que permitirán la toma de decisiones sustentadas.

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Colaboración: Luzselene Rincón Arguelles

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