Los grandes hombres de ciencia como Einstein, Newton, Max Planck, hicieron ciencia pero no C+I+D+i, porque para ello se requiere de políticas públicas y normas que orienten guíen y sistematicen las actividades sustantivas para que la gestión tecnológica y la innovación como factor crítico de la competitividad, impulsen el desarrollo económico y el bienestar de la sociedad.

Por economía de la empresa nos referimos al microeconómico de las organizaciones productivas donde la gestión de Investigación y Desarrollo ha propiciado una redirección en sus estructuras organizacionales, en sus formas y estilos de operación, pero la dinámica dista de ser homogénea en tiempo y forma, por lo que aquellas organizaciones productivas que no hayan adoptado la gestión tecnológica y la innovación en sus estrategias están experimentado rezagos en su competitividad.

La generación de normas oficiales en materia de gestión tecnológica es una imperiosa necesidad para agilizar la adopción de esta nueva cultura productiva, precisamente las políticas de desarrollo tecnológico en México se están reorientando, es en este contexto donde diversos organismos se han dado a la tarea de construir normas oficiales mexicanas para impulsar el alineamiento de ópticas y estrategias que converjan a favor de la gestión tecnológica y de la innovación.

De esta manera es como se construyeron y publicaron (con el apoyo del Instituto Mexicano de Normalización y Certificación) 4 normas mexicanas de gestión tecnológica NMX-GT: 001-IMNC-2007 Terminología; 002-IMNC-2008-Requisitos de Proyectos Tecnológicos; 003-IMNC-2008-Modelo de Gestión Tecnológica y 005-IMNC-2008-Auditorías de Tecnología.

En conjunto y dada su objetividad a la realidad mexicana superan a las españolas que son su antecedente, pero claro, las normas no son un fin en sí mismo, ya que de hecho, son un instrumento que orienta y da consistencia, en los ámbitos empresariales, a las acciones y procesos de la Gestión tecnológica y de Innovación, como elemento estratégico, para que logren su inserción competitiva en los mercados locales y globales.

Estas normas han sido el trabajo del Comité Técnico de Normalización Nacional en Gestión Tecnológica (CTNNGT) fundado por la Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y el Desarrollo Tecnológico (ADIAT), con la participación de

Centros de Investigación y Desarrollo, Organizaciones como El Premio Nacional de Tecnología, Instituciones Educativas y organismos empresariales, operando en coordinación con el Instituto Mexicano de Normalización y Certificación (IMNC).

La primera norma mexicana que se refiere a los términos, se elaboró con el propósito de definir el lenguaje que identifique al grupo dentro de una cultura organizacional basada en la gestión tecnológica y la innovación, precisando los términos considerados indispensables para todo el proceso de gestión de tecnología, contemplando que es importante estar abiertos a aquellos términos que pudieran hacer falta, esto es dada la vertiginosidad de los cambios el entorno a los cuales deben adaptarse las organizaciones empresariales.

En la segunda norma de define el Proyecto Tecnológico, describiendo los elementos indispensables que debe contener, incorporando aquellos elementos de control básicos para una adecuada administración del proyecto, aunque se precisa que un proyecto tecnológico es esencialmente diferente de otros proyectos, cuyos objetivos y resultados son el desarrollo y aplicación de una nueva tecnología.

Esta norma se erige como un marco de referencia y apoyo para las organizaciones, incluyendo los aspectos de alineamiento estratégico del proyecto con el desempeño general de la organización, cuidando de no convertirse en una camisa de fuerza para el desarrollo de las capacidades innovadoras y competitivas de la organización.

En esta segunda norma son aplicables los términos y definiciones dados en la primera norma, como es el caso del concepto de Administración del proyecto tecnológico, que incluye las actividades de planificación, organización, evaluación y control; en cuanto por análisis de factibilidad del proyecto se entiende la información sobre la cual una organización sustenta la toma de decisiones, para la realización de un proyecto tecnológico.

La tercera norma referente al Modelo de Gestión tecnológica, se orienta y apoya a las organizaciones sobre las bondades de la gestión tecnológica como cultura empresarial, porque es una visión integral de la operación competitiva de una organización, va de lo precompetitivo a lo competitivo, por lo que es una plataforma sólida para impulsar la innovación tecnología en las organizaciones.

 

Gestión Tecnológica

De acuerdo a la norma la Gestión tecnológica es el conjunto de procesos, métodos y técnicas que actúan sobre la planeación, el desarrollo, control, la integración y capitalización de los recursos, conocimientos, habilidades y actividades tecnológicas con el propósito de elevar la posición competitiva de la organización.

Los elementos básicos del proceso central son: vigilar, planear, proveer y proteger, cuya unidad básica de actuación son los proyectos tecnológicos, los cuales deberán estar alineados a la estrategia general de la organización, base de la política tecnológica, impactando en los procesos para lograr mejores productos y servicios, con lo que ya se puede estar en condiciones de implantar logrando concretar que la innovación tecnológica lleve a la organización a un nuevo posicionamiento en el mercado.

Para lograr esto, el mismo modelo contempla el seguimiento de los cambios del entorno para entender los requerimientos tecnológicos, cuya atención requerirá de nuevas capacidades organizacionales. La responsabilidad de la Dirección es crítica para asegurar el involucramiento de todos los integrantes de la organización y la designación de las responsabilidades.

Existen muchas definiciones de empresa de base tecnológica, van desde el concepto de que si toda empresa tiene y requiere de tecnología luego entonces toda empresa es de base tecnológica, para otros empresa de base tecnológica es aquella que destina una parte de sus ingresos a la investigación y desarrollo, o al de su aplicación para el desarrollo y diseño de innovaciones, o bien aquellas organizaciones que son generadoras de productos y servicios competitivos, en todo caso una empresa de base tecnológica será aquella que cuente con un modelo de gestión tecnológica que le permita crear, desarrollar y dar sustentabilidad a su posicionamiento competitivo en los mercados globales. 

Finalmente la Norma de Auditoria nos muestra la importancia de la auditoria como una herramienta de gestión para el seguimiento y la verificación de la implementación eficaz de una política de organización para la gestión tecnológica. Las directrices básicas son: Objeto y campo de aplicación, referencias normativas, términos y definiciones, principios de auditoria, gestión de un programa de auditoría, actividades de auditoría y competencia y evaluación de los auditores.

Cabe señalar que en México no existe una formación formal de auditores y gestores tecnológicos, es una tarea pendiente por realizar en materia de la gestión tecnológica.

Mucho se ha avanzado en el mejoramiento del sistema de ciencia, tecnología e innovación en México, pero la economía nacional precisa de una acelerada formación de capital humano en materia de gestores y auditores entre otros rubros. 

La tecnología no es la panacea de nuestros problemas económicos, pero si es un elemento estratégico para hacer de nuestra planta productiva una planta eficiente, innovadora y por ende competitiva.

Colaboración: Roberto Morales Estrella / FPNTi

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